100 razones para meditar

100 Razones para Meditar Beneficios fisiológicos: 1. Se baja el consumo de oxigeno. 2. Disminuye la frecuencia respiratoria. 3. Aumenta el flujo sanguíneo y disminuye la frecuencia cardiaca. 4. Aumenta la tolerancia al ejercicio. 5. Lleva a un nivel mas profundo de relajamiento físico. 6. Buena para las personas con presión alta. 7. Reduce los ataques de …

8 beneficios de los besos para la salud

Beneficios de los Besos Ah, el beso. Puede ser tantas cosas: dulce, amoroso, extraño, intenso, trasportador, decepcionante, aburrido, sublime, que te cambia la vida. Pero los besos aparte de hermosos tienen beneficios, así que aquí te explicaremos los beneficios de los besos En el lado delicioso y apasionado del  espectro, …

Carta a mi Yo Más Jóven

Carta a mi Yo Más Jóven Querido Yo: Te voy a contar un secreto, el conocimiento es VERDADERO. Desafortunadamente todo lo que te han dicho que es normal no lo es. Es una apariencia pálida de la intimidad, la conexión, la autenticidad la conexión, la autenticidad, la comunidad, la alegría y …

Cómo Evitar el Renacimiento y Eliminar el Karma

Justo antes de despertar, Gautama Buda descubrió en su meditación lo que ha sido llamado la originación dependiente (pratityasamuptada). Esto es la secuencia errática que genera y concatena la existencia cíclica que está marcada por la condición fundamental del sufrimiento. En el Vinaya Pitaka se describen los 12 vínculos (nidana): Condicionadas por …

10 Señales de que eres fuerte mentalmente

Amy Morin es una psicoterapeuta con gran insight en cuanto a la fortaleza mental y a la resiliencia. El año 2013 vivió varias circunstancias difíciles, como la muerte de su madre y su joven esposo, que la llevaron a escribir acerca de la fortaleza y la capacidad de salir adelante …

¿Dónde vives? Una Lección Espíritual

El Monasterio de Poblet en Cataluña, España. Es uno de los monasterios más bonitos que he conocido en toda mi vida, actualmente se encuentran exactamente 28 monjes viviendo entre sus magníficas paredes del siglo XXIV.
Después de proceso de entrada me encontré a un Monje de barbas blancas con un hábito negro con fondo blanco, que irradiaba una paz espiritual magnífica. Cómo es mi costumbre siempre voy de preguntón y la primer pregunta que le realice al aquel monje fue ¿Ustedes son monjes de clausura? Aunque la respuesta estaba implícita dado que es un Monasterio. Su respuesta fue: Si hay que salír se sale.
Después de algun intercambio de palabras descubrí en el rostro de aquel hombre unas ojeras profundas por una vida activa sin embargo su rostro denotaba una fuerza espíritual maravillosa. Y cuando empezó a platicar conmigo guardo dentro de su habito el reloj que llevaba empuñado en la mano derecha.
Me hizo una pregunta ¿Dónde vives? A lo que yo conteste con mi domicilio postal, sin embargo me extendió la mano y me volvió a preguntar ¿Dónde Vives? A lo que yo volví a explicar con santo y seña mi domicilio postal.
Después de un apretón de manos me dijo: Si es que vives allí donde dices, cómo es posible que estés aquí. Y agrego, de eso se trata la vida de estar aquí y en el ahora.
Continúo con la explicación y me dijo que sí estoy aquí y ahora y puedo respirar por lo tanto tengo que agradecer que estoy en el aquí y en el ahora. Que la contemplación va de eso de mirar para adentro y buscar en nosotros aquello que pensamos puede estar en el exterior.
Uno vive donde están sus pies. Dado que no tenemos más realidad que está y que respirar y agradecer el momento y la realidad nos conectará con la tierra y con el misterio.
Le agradecí que hubiera compartido aquel conocimiento conmigo y me preguntó mi nombre y yo el suyo. El nombre del Monje era Marc. Después de ello le pedí con urgencia una pluma dado que quería escribir (ya que siempre se me olvida todo) aquellas palabras que me había acabado de pronunciar a lo cual muy atentamente me facilito su pluma o bolígrafo y una hoja de papel. Empecé a escribir aquello que recordaba. Cómo es característico de aquellas personas sabías no les cuesta volver a explicar el conocimiento y ante mi impaciencia por querer guardar aquella lección me dictó palabra por palabra el último párrafo de esa hoja de papel.
Le pedí un abrazo y la bendición. Me la dio y me abrazo como aquellas personas que te transmiten paz. Salí emocionado de aquella recepción buscando a mis tías para contarles mi historia. Sin embargo cuando quise regresar con mi amigo este se había ido.
Los conceptos que el Monje Marc me compartió no son nuevos, pero lo novedoso es que lo recordemos siempre. Lo verdaderamente difícil es agradecer tanto las buenas como las malas. Saber que nuestra vida se define en presente y no en futuro. Que nuestra mayor práctica Espiritual se haya en el interior de cada uno de nosotros. Cabe resaltar que me lo comentó explícitamente «Que la realidad nos conectará con la tierra y con el misterio».
Así que después de tan agradable encuentro disfrute mucho más del recorrido por aquel monasterio que algún día fue el lugar de entierro de reyes y reinas.