Carta de un #Adicto

Carta de un Adicto

¡Otra vez vienes a decirme que deje de drogarme! Otra vez estás enojado conmigo, otra vez me insultas, vienes a decirme que drogarme es mi problema. ¡Vete al carajo! No entiendes nada… me dices que soy vicioso, delincuente, loco, que nada me importa, que estoy jodido porque quiero… no es cierto… me críticas sin saber que me pasa… ni yo lo sé… me ves con asco, con miedo, me rechazas… no me drogo por vicioso ni por que me gusta vivir mal. Me drogo por que drogarme no es mi problema, es mi solución, la única que conozco, no sé que más hacer…

Estoy lleno de heridas emocionales que están abiertas desde hace muchos años. Heridas de devaluación, de humillación, abandono, golpes, abusos de todo tipo. Heridas que han estado en mi desde hace tanto tiempo y que ni siquiera alcanzo a reconocer. Heridas abiertas, heridas que ni siquiera sé que tengo que cerrar. Siento tanto dolor… Dolor que atraviesa mi alma, que corre por mis venas, que vive eternamente en mí. El alcohol y las drogas me ayudan a no sentirlas tanto, y por breves momentos, todo se me olvida…

¿No entiendes que drogarme es mi solución? Consumir ha sido mi salvación. Me ha ayudado a no matarme, a seguir adelante. Drogarme me ha ayudado a sobrevivir, a manejar mi angustia, mi dolor, mis vacíos, mi eterna tristeza y soledad. Ha sido mi única compañera y mi consuelo en este mundo de mierda ¿Entiendes porque amo drogarme? ¿Porque me quieres quitar lo único que me ayuda a tener una vida lejos del dolor?

Sé que estoy equivocado, me duele volver al consumo día a día, pero me duele más no hacerlo. No quiero enfrentar mi vida, enfrentarme a mí mismo. Tengo miedo. Mucho. De quedarme loco, lo estoy cada vez más. ¡Soy tan estúpido! Sé que estoy equivocado, que me estoy matando poco a poco. Estoy atrapado dentro de mí, sin poder decirlo, pudriéndome lentamente… soy un muerto viviente. Estoy cansado, confundido.

¿Puedes comprender que no importa lo que haga, yo creo que nada cambiará? ¿Puedes comprender que mi problema no drogarme? Es el sin sentido… es el dolor, la impotencia, la desesperación. ¿Que diferencia habrá si me dejo de drogar? Nada. Todo seguirá igual. Voy buscando desparecer poco a poco, para poder desaparecer esto que siento.

 

Sylvia López